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Nos aproximamos a las elecciones con una mezcla de perplejidad por nuestro escenario de violencia, despojo y precariedad y el enorme desgano, tal vez el más grande en décadas, generado por las opciones de representación política. Parece que entramos en un punto muerto. Las preguntas se agolpan: qué hacer, cómo articular lo ya hecho, cómo inventar canales para pensar y actuar socialmente. La Tempestad y Casa Tomada invitan a cinco conversaciones interdisciplinarias (a través de la política, el urbanismo, la historia, el feminismo, la psicología o el arte) que buscan funcionar como debates públicos y explorar colectivamente nuevos puntos de partida. Aprovechar la coyuntura para superarla: pensar el país con perspectivas más amplias.